¿Sabemos de qué seríamos capaces en una situación extrema a la que nunca nos hubiéramos enfrentado? ¿Somos realmente quienes creemos que somos?
Eduard Punset habla con Philip Zimbardo, psicólogo de la Universidad de Stanford y autor del famoso y macabro experimento de la prisión de Stanford, realizado en los años 70 para estudiar la reacción de unas cuantas personas recluidas en un lugar hostil y sometidas a duras circunstancias.
Creíamos que el ser humano era el único animal capaz de sentir empatía. Sin embargo, el altruismo existe en muchos otros animales.
Estar conectado con los demás, entenderlos y sentir su dolor no es exclusivo del ser humano. El primátologo Frans de Waal, gran estudiador de las emociones animales, habla con Punset sobre empatía y simpatía, capacidades clave para el éxito en la vida social.
El modelo cosmológico de la inflación eterna nos ofrece una visión del universo que podría ser la culminación de la revolución iniciada por Copérnico.
El astrónomo nos enseñó que no éramos el centro del universo, Darwin nos demostró que no éramos los reyes de la creación y ahora, cosmólogos como Alexander Vilenkin nos sugieren que ni siquiera seríamos únicos en un universo que, siendo infinitamente más grande de lo que pensábamos, estaría poblado de clones nuestros que repiten hasta nuestros movimientos más irrelevantes.
Este universo, que haría las delicias de Jorge Luis Borges, también estaría poblado de otros clones que viven historias diferentes de las nuestras, clones de Punset que trabajan de taxistas y clones de Andreu Buenafuente que ofician de sacerdotes.
Con casi 4.000 millones de años de experiencia, la vida y los organismos del planeta son un excelente modelo a imitar en el desarrollo de nuestra tecnología.
Eduardo Punset charla con Janine Benyus, autora del libro Biomimicry: Innovation Inspired by Nature, presidenta del Instituto de Biomimética y una de los coordinadores del proyecto “Nature’s 100 Best Technologies”.
¿Por qué no imaginar un mundo en el que los organismos se intercambien genes entre sí, como lo hacían los primeros habitantes de la Tierra, hace casi 4.000 millones de años? Eduard Punset aborda la biología sintética y la bioingeniería de la mano del premio Nobel Hamilton Smith, biólogo molecular y estrecho colaborador de Craig Venter, uno de los gurús de la era de los descubrimientos sobre el genoma.
El 24 de enero de 2008, Science publicó en su web un artículo que marcó una divisoria de aguas en el campo de la biología sintética: un equipo del Craig Venter Institut dirigido por Hamilton Smith había logrado fabricar el genoma completo de una bacteria hilvanando sus componentes químicos. Fue, según Craig Venter, el segundo paso de los tres necesario para crear vida sintética (el tercero es integrar ese genoma artificial en una bacteria y hacerlo funcionar).
Tal como dice Chris Voigt, un biólogo sintético de la University of California citado por la Wired, “en el Craig Venter Institut pronto podrán coger un archivo en un ordendar y, mediante química sintética, transformar esa información en vida“. Por esto, no es descabellado ver a científicos de primer nivel como el mismo Venter y otros imaginar un futuro no muy lejano en el que los niños estén jugando con genes en su carto de estar, editándolos en su ordenador tal como hoy editan imágenes en el Photoshop.