Una peculiar interacción entre clima y geología es la razón de que el extenso delta del Okavango, un santuario de vida prácticamente inalterado, se encuentre afincado en el corazón del Kalahari africano, uno de los desiertos más grnades del mundo.
Este extraordinario oasis se alimenta de las aguas del Okavango, uno de los ríos más largos del sur de África, que al llegar a Botswana serpentea entre dos fallas geológicas y acaba desbordándose y creando una llanura anegada.
Climáticamente este territorio tiene su origen en las lluvias de verano que se precipitan a 1.500 kilómetros al norte, desde las tierras montañosas de Angola.
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su pelicula esta mas rayada q los cd que venden en la salada