En la zona de Indonesia y la Polinesia, existe una leyenda que afirma la existencia de hombres de pequeсas dimensiones. Los occidentales los han denominado Hobbits, pues tienen ciertos rasgos comъnes con los seres de las novelas de JRR Tolkien.
Los investigadores se han sumergido en selvas remotas de esos lugares para ver que hay de cierto.
Desde temprana edad se interesó por el lenguaje, especialmente por los del norte de Europa y de ahí surgió uno de sus hobbies: inventar idiomas. Su principal interés profesional fue el estudio de la lengua Anglosajona y su relación con otros idiomas del mismo origen. Era un experto en la literatura que fue escrita en estos idiomas. Profesor de literatura inglesa medieval en las universidades de Leeds y Oxford y experto en mitología nórdica, escribe ensayos resultado de sus investigaciones filológicas. Los conocimientos que sobre esta materia poseía resultan evidentes en sus obras de carácter épico, que se desarrollan en un mundo fantástico creado por él mismo llamado Tierra Media.
En El Hobbit (1937), que escribió para sus hijos, muestra la realidad del ser humano a través de personajes mitológicos y fantásticos que representan una parte de la naturaleza humana. Su continuación, la trilogía titulada El señor de los anillos (1954-1955), es un cuento imaginativo y profundo acerca de la lucha entre las fuerzas del bien y del mal por la posesión de un anillo mágico en un mundo de elfos, hadas y dragones, que terminaría de escribir en 1948, luego de once años de trabajo, aunque las dos primeras partes no se publicarían hasta seis años después, y la tercera al año siguiente.