Los tiburones son uno de los pocos animales con una de las historias más largas de nuestro planeta.
El diseño evolutivo de estos prodigiosos peces cartilaginosos es tan acertado y certero que los tiburones que viven en las aguas de los océanos de nuestros días son casi exactos a sus parientes del Jurásico, aquellos primeros tiburones que nadaron en las aguas de los océanos de nuestro planeta hace aproximadamente doscientos millones de años, antes incluso que los primeros dinosaurios caminaran sobre la superficie de la Tierra.
Muchos científicos llevan años investigando en busca de otros planetas con signos de que la vida exista o haya existido alguna vez o planetas donde en las condiciones adecuadas podría desarrollarse vida.
Es un costoso trabajo que no resulta sencillo pero ya han dado con 230 planetas que podrían responder a algunas de sus preguntas. Profesores como Geoff Marcy y Stephane Udry y sus equipos trabajan incansablemente para encontrar ese planeta que dé todas las respuestas a sus preguntas. Y en marzo del 2007, no demasiado lejos de nuestro planeta azul descubrieron un nuevo planeta, el Gliese 581 c, que sólo se encuentra a una distancia de 20 años luz de la Vía Láctea.
Este nuevo planeta no tiene una temperatura demasiado alta ni tampoco es demasiado frío como para que el agua no pueda correr por su superficie. Así que el experimento no ha hecho más que empezar, actualmente potentes telescopios sirven para estudiar el Gliese 581 c y en un futuro la comunidad científica espera poder enviar exploradores espaciales a ese nuevo planeta.
Este documental recrea gracias a avanzadas técnicas de animación por ordenador algunas de las teorías científicas que aseguran que hace muchos millones de años ocurrió la mayor tormenta de asteroides que se conoce y de la que se tiene constancia originó las condiciones necesarias para que naciera la vida en la tierra.
Ellos consideran que las primeras formas de vida que llegaron a la Tierra llegaron desde el espacio exterior transportadas en asteroides, meteoritos o colas de cometas.
Sea como fuere, hoy en día sólo se conoce que haya vida en la Tierra y no se conoce ningún otro planeta que goce de tal regalo del universo.