El especial que dio origen a la serie de televisión, habla acerca de lo que hará cada ciudad después de los humanos, incluso pasan las ciudades que ya han sido abandonadas, pasan de como desaparecen las creaciones humanas y el legado de los humanos después que desaparezcan estos de la faz de la Tierra.
Las investigaciones científicas para determinar la existencia de vida en otros planetas se han sucedido desde hace décadas sin que existan resultados satisfactorios. En La Tierra se ha intentado localizar espacios en los que se den condiciones similares a las que podrían esperarse en otros mundos.
El lugar elegido por los científicos de la NASA, del Centro de Astrobiología en Madrid, del Australian Geological Survey Organitation y la Universidad de Sidney ha sido el Río Tinto, en la provincia de Huelva, que atraviesa una cuenca minera con piritas como elemento mineral fundamental de su geología. Sus aguas, por efecto de los metales, son rojas, densas, con una importante escasez de oxígeno y donde, secularmente, se ha pensado que no es posible la vida.
El documental se centra en las últimas investigaciones que demuestran que las aguas del Río Tinto, el río rojo, mantienen una importante biodiversidad, organismos microscópicos que viven entre metales pesados y para los que el oxígeno no es un elemento fundamental. Formas de vida que podrían sobrevivir en Marte.
William Shakespeare lo llamó “ese país desconocido”. Es el lugar al que casi todos aspiramos a ir algún día. El cielo ha influido en la política, ha decidido el destino de las naciones, se ha convertido en la obsesión de eruditos y ha inspirado innumerables obras de arte.
Por encima de todo, la promesa del cielo ha decidido la forma en la que las personas viven su vida y la forma en la que han muerto. A través de entrevistas con estudiosos religiosos y líderes religiosos prominentes, en este espacio se explora el concepto del Cielo y de su rica historia.
Seguiremos los pasos de la evolución de la idea de la vida eterna: desde las pirámides del antiguo Egipto, que constituyen alabanzas a Dios construidas en piedra; los escritores y artistas del Renacimiento, cuyos trabajos fueron inspirados por esa idea; hasta la visión exclusivamente americana que viajó a través del océano en el Mayflower. No hay duda de que la idea del cielo es una cuestión compleja y fascinante, además de oportuna.
¿Como seria la vida en la tierra sin la luna? Bien, la respuesta es, no habria vida en la tierra sin la luna . Los científicos utilizan los simulaciones de computadora más modernas para demostrar cómo un planeta antiguo – Orpheus – choco hace millones de años con la tierra , produciendo polvo que se convirtió eventualmente en nuestra luna.
Si nunca hubiera ocurrido esa colisión, viviríamos en un lugar muy diferente. Imaginar un informe del tiempo de la luna – tormentas sobre el Sáhara, sunamis que se tragan las pirámides, temperaturas de 90 grados en el antártida. Como la tierra bambolearia sobre su eje – sin garantía por la gravitación de la luna – los casquillos polares crecerían y retrocederían con consecuencias espantosas. Y sin la luna, nuestro planeta giraria mucho más rápidamente – días de cuatro horas y temperaturas que te chamuscan.
Peor todavía, la evidencia revela que de hecho estamos perdiendo nuestro atracción de nuestro amigo lunar gracias al reflujo y al flujo de las mareas de los océanos. Los expertos revelan las teorías para salvar la luna – incluyendo el secuestro de Europa de Júpiter – y demuestran cómo podemos prepararnos para nuestra vida eventual sin él.

